NUESTRO AMIGO, EL DOLOR
Siempre que sentimos dolor, es un motivo de preocupación. Lo relacionamos con algo malo, con que algo no está funcionando bien o con todo lo que nos lesiona o lastima físicamente. En otras palabras, es una referencia negativa, que al sentirla, nos alarma, nos causa incomodidad, depresión o sencillamente influye directamente en nuestra capacidad productiva disminuyéndola y afectando de la misma manera a nuestra eficiencia y calidad de vida. Pero es hora de que su aparición sea tomada por nosotros de otra forma. Intentaré analizar mejor este punto. Sin pretender dármelas de especialista en la materia, solo soy un curioso lector, de estos temas que considero interesantes. Cuando algo externo, nos hiere, por ejemplo, las terminaciones nerviosas en el lugar del hecho, envían señales eléctricas al cerebro. Este las interpreta y responde de inmediato produciendo en ese sitio dolor. No es lo que causó la herida, la causante del dolor. El dolor es la respuesta que da el cerebro al cuerpo. ...