El Aburrimiento
EL ABURRIMIENTO Tanto la soledad como el aburrimiento parecieran ser algo malo, una especie de castigo que debemos evitar. Pero pueden ser todo lo contrario. El aburrimiento llega cuando realmente no estamos pensando en nada, cuando no existe un proyecto, una actividad pendiente o cualquier otra cosa ocupando nuestra mente. Aparece el hastío y queremos escapar inmediatamente de él. Pero ¿qué sucedería si, en lugar de escapar, aprendiéramos a utilizar conscientemente ese momento? Cuando estás aburrido, sin nada por realizar, puedes entrar en una especie de búsqueda dirigida. La mente deja de viajar constantemente entre el pasado y el futuro y puedes concentrarte simplemente en el momento presente: observar los estímulos que transmiten tus sentidos, los olores, colores, imágenes y sonidos; en otras palabras, la realidad que tienes delante. Es precisamente en esos momentos cuando puede aparecer una idea inesperada, una inspiración, aquello que necesitabas y no encontrabas mientras lo...